Notas sobre La Maquina – River de 40

La Maquina campeon 1945

Resalto que las líneas que te cuento acá son una transposición directa de una charla que tuve con un ‘hermano’ (@JulioArguelles). El texto que termina expresándose es de origen extremadamente sentimental, y por eso, lleva un gran tono de exageración en las alegorías creadas. Es una charla, un diálogo tirado al aire, que no solo recupera la oralidad histórica del juego, sino que va a su esencia que está en la crítica sin complicaciones y humana de los periódicos, esquinas y bodegones.

¿Qué es este equipo, cómo surge su importancia?

Como referencia histórica y antropológica para el fútbol sudamericano, La Máquina se define como un equipo cuya finalidad es ser moderno. Moderno, en lo que toca al “qué es”, “cómo funciona” y por “qué medios funciona”. El quinteto ofensivo de la “banda roja”, se caracteriza a partir de los cinco, tipos de jugadores (personalidades) destacadas para el desarrollo de la identidad del fútbol en el extremo occidente. Labruna, Pedernera, Muñoz, Moreno y Loustau, antes de ser los grandes jugadores que fueron, son representaciones de cierto armazón táctico: la nuestra. En ellos, vemos siendo forjados, los “roles” que marcarían parte de la estructura del fútbol latino. Entonces, tomamos prestada de la gloria de aquel equipo, el imaginario y la importante fundación de un estilo de juego/vida. El fútbol, en escala temporal, nunca más fue el mismo después de ese conjunto. Conjunto este, que también internalizaba junto con todo eso, la forma de llevar la vida de la cultura ‘portenha’. La cuestión deportiva de la liga Argentina proporcionaba ese trato específico entre el jugador y el peatón; el jugador y el habitante. Con esto, La Máquina es el equivalente de Poética para las artes de las letras. Ya que actúa como tratado teórico-práctico para la continuación del proceso de invención y reinvento del juego. Es obvio, una parte importante del juego ya había nacido, pero es en aquel River, que todo se convierte en una tónica y pasa a ser un compuesto elaborado, y no disperso como antes. Es posible percibir este fenómeno haciendo un estudio etimológico de la propia expresión: “La Máquina”, es justamente, la formación robusta de conceptos que determinarían el rumbo de la conformación táctica del fulbo.

Moreno, Muñoz e Loustau

¿Qué lo hace “moderno”?

Cuando me refiero a la modernidad, quiero decir en una condición sociológica. Se trata de la realidad social de cierto tiempo. En este caso, los cambios en el propio proceso de producir la vida: la creación de instituciones, etc. Cuando relaciono esto con La Máquina, establezco que es el punto determinante de la constitución de los sesgos y herramientas del deporte hasta entonces.

Campinho La Maquina

¿Cuáles son los medios y herramientas creados?

Esta es una buena parte y iba a tocar en lo mismo. La Máquina es moderna cuando marca un proceso común de nuestra constitución táctica: la relación del individuo con la función. La Máquina, según lo poco que entiendo de la historia conjunta del fútbol, individuo y pelota, crea un sistema que utiliza a los jugadores como “figura” para el proceso “tácito”. En este caso, identificamos en el jugador la posición, y no al revés. Pedernera, El Enganche, Moreno, El Rompedor, Loustau y Labruna, Carrileros, Muñoz, Mediapunta. El jugador es hilo para la composición del concepto de la táctica. Esto es revolucionario desde el punto donde se vuelve vocabulario. Que luego, parte de la vida. El lenguaje es la parte importante para este enlace de la identidad.

De ahí también se lapida una infraestructura de La Nuestra y la idealización de un fútbol ofensivo orientado hacia la técnica e impensado – sistemáticamente.

“El otro día estaba hablando con mi viejo y salió como tema de conversación Italia. Mi familia se compone en un 50-70% de descendientes de italianos. Y el me decía que mucha gente siente una especie de nostalgia por Italia (Pasa lo mismo en menor medida con España) como si tuviera añoranzas por un lugar al que nunca fue. Un sentimiento raro relacionado con la historia y la identidad de uno mismo. Yo le dije que Italia siempre fue vista como un bastión de la tradición (Siempre digo que recorrer las calles de sus ciudades es la forma más económica de viajar en el tiempo) ¿No crees que se da ese fenómeno con La Máquina y no con otros grandes equipos?”

Gol River x Newells

Me gusta mucho esa percepción. Y la geografía, o mejor dicho, la morfología del mundo, es capaz de imitar otras parcelas mismísimas de sí mismo, haciendo posible recapitular pequeños pedazos de él a partir de las impresiones. Por ejemplo, me gusta cómo el sertão brasileño recapitula partes del mediterráneo, al menos, ilude, con los fenómenos mesológicos, que el lugar se trata del mismo de un pasado (tiempo/distancia) tan grande. Esto también se ve en el intercambio cultural, y corresponde al contacto anterior de nuestros pueblos, por ejemplo, el argentino y el brasileño. Cuando hablas sobre River, creo que el mismo es pasaporte para ese mundo tan distante, precisamente por el sentimiento y la sensación de que el mundo y su belleza se repiten. River es un canon, un clásico, y verlo es encontrar el tiempo cada vez. Lo importante es saber que ver fútbol es presenciar un poco de La Máquina.

El día que presencié los 40 años de River, una nueva lengua.

Relato

¡Por Dios, qué tape! La Máquina de 40 en acción. Es como ver una gran película del viejo cine clásico. Pedernera, Moreno, Muñoz… son tan distantes pero al mismo tiempo tan familiares en sus lecturas (y ahora con ese lenguaje corporal) que me he convertido en testigo de un espectáculo.

El dominio de Adolfo, su percepción “espejada” que remonta al entrelazamiento con sus compañeros. El encanto, el aire, el juego de piernas del fútbol menos podado, rebelde y humano. La línea roja atravesada en el pecho, toda la clase del expresionismo que fue el fútbol latino de los años 40.

Ah, y cómo es el símbolo de una forma de jugar al fútbol. Pedernera lanza un pase entre el lateral y el zaguero que solo un número 10 de origen puede pensar, respirar y hacer. Producir eso casi conceptualmente es ser capaz de crear reglas, dar forma a un estilo.

“parece una maquinita”

Para mi: “el chacra del futbol sudamericano”

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